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NI TAN HUMILDE: CAMPESINO DUEÑO DE 115 HECTÁREAS DE TIERRA EN QUINTANA ROO, SE PRESTA PARA GOLPETEO POLÍTICO


Si bien Antonio Manrique M, recurre a Fabiola Cortes autodenominada abogada y comunicologa.

El ya mencionado “Campesino Antonio Manríquez M, que ostenta una buena cantidad de propiedades (tierras) en la rivera Maya resulta que en la última denuncia mediática que hace Fabiola Cortés , presenta a un propietario, Antonio Manrique M, “muy pobre”, a quien “le están despojando de su único patrimonio”, pero mire usted, con base en los documentos que Se exhiben aquí mismo, resulta que ese señor, no es ningún “pobrecito”.


La suya, es una propiedad de 115 hectáreas y que se denomina “Rancho La Caverna”, de éstas, el señor dividió en 9 predios, de los cuales ya vendió 8. ¿Cree usted que los vendió a centavo el metro cuadrado?, en La Riviera Maya?, pues desde luego que no Pero a todo esto, quien es Fabiola Cortés ? comunicóloga y abogada se desempeñó tradicionalmente en medios de comunicación y luego como “periodista independiente”, para luego, “convenientemente” fundar la organización “Somos tus Oj0s, Transparencia por Quintana Roo”, ello, al inicio de la gestión estatal de Carlos Joaquín González, con todos los beneficios que ello implica.

Esta abogada que se desempeñó como comunicadora por conveniencia, Intempestivamente, la comunicadora y, hasta entonces, activista social, se divorcia de la administración pública estatal y se enreda en una relación sentimental con un sujeto de nombre, Gustavo Javier, pero, ¿quién es este “destacado” personaje? Gustavo Javier Rodríguez, fue funcionario Público, ex agente de la policía judicial de la otrora Procuraduría General de Justicia del estado, dado de baja por la comisión de presuntos actos de corrupción.


El señor sigue muy activo, tomando atribuciones que no le corresponden, por ejemplo, el 19 de octubre de este año, se le vio acompañar a personal de la Fiscalía General del estado (FGE), durante el acto donde se despojó a un particular de un terreno.


Ese solo hecho, que no quiere decir que haya sido el único, supone la toma de atribuciones de un particular al acompañar y materialmente investirse como funcionario, cuando no lo es.

Y es que, a decir de la propia Fabiola, a partir de este maridaje, “lo suyo, lo suyo, lo suyo, es litigio de casos relativos a propiedades en la Riviera Maya y lugares donde la tierra se cotiza en millones de dólares”.


Es justo con este “destacado ciudadano”, Gustavo Javier con quien, la ex activista está fraguando este juicio que apunta a la familia de Carlos Joaquín González, con que objetivo? Defender al pobre campesino dueño de tierras milonarias que se hace la víctima y paga a abogados muy caros.


Pero viene la parte del chantaje y de armar una denuncia que, al haber dudas de la forma en que se instrumenta, desde luego quedan dudas también de la autenticidad de lo que se dice; ¿cuál es el objetivo de Fabiola y de su “pareja”?, evidentemente que sólo ellos lo sabrán, pero habrá que indagar más a fondo porque, “somo o no somos”; cuando la actividad de activismo o periodismo se van a la cama con los intereses económicos de los actos legales.(INFORMACIÓN REDES SOCIALES)

 

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